Cómo se fabrican las lunas del coche

971 43 09 54
Cómo se fabrican las lunas del coche

Hemos hablado con anterioridad de las características de seguridad y las propiedades que tienen los cristales que instalamos en los talleres de lunas en Mallorca, pero nos quedaba por repasar el proceso de fabricación de estos elementos fundamentales en la visión y seguridad del vehículo, que también están preparados para protegernos de los agentes externos, evitar el aplastamiento del habitáculo en caso de vuelco, mantener una temperatura confortable en el interior del habitáculo y ocasionar los menores daños posibles al romperse, entre otras cualidades.

Para que se den todas esas características, las lunas que utilizamos en Lluperauto deben pasar por distintos procesos de producción, pero todo comienza por la combinación de los materiales que forman el cristal, una conjunción de arena silícea y óxidos metálicos, que se calientan hasta el punto de fusión.

Como resultado de ese proceso, se obtiene un líquido que se solidifica en láminas y se clasifica en función del tipo de cristal empleado: templado o laminado. El primero de ellos se utiliza, como ya hemos repasado también, para las ventanas de las puertas, las custodias, el techo y lunas traseras, mientras el laminado es el utilizado para la luna principal o parabrisas.

También difiere, como es lógico, el proceso de fabricación en función de si es vidrio templado o laminado el que instalemos en los talleres de lunas en Mallorca. El cristal de tipo templado se calienta hasta los 600ºC, para ser enfriado posteriormente con aire, lo que permite que sea tan sólido y resistente como exige la normativa, y que se rompa en pequeños y redondos trocitos por seguridad. En cuanto al laminado, se fabrica en tres fases que son el corte y serigrafía, el moldeo y, por último, el ensamblaje.